
El 14 de octubre, productores agrícolas de distintos estados del país realizaron un paro nacional para exigir mayores apoyos al campo y mejores condiciones de comercialización. Agricultores de Michoacán, Jalisco, Sinaloa y Veracruz bloquearon carreteras y autopistas como medida de presión ante lo que califican como abandono del sector rural.
Los manifestantes reclamaron la falta de subsidios, el aumento en los costos de producción y el bajo precio de garantía de granos básicos como maíz y frijol. En varios puntos, cientos de tractores y camiones se estacionaron sobre las vías principales, provocando afectaciones a la circulación.
Autoridades federales informaron que se mantiene el diálogo abierto, aunque pidieron liberar los caminos para evitar perjuicios a terceros. En tanto, los líderes del movimiento aseguraron que no retirarán los bloqueos hasta obtener una respuesta concreta del gobierno.
El paro coincidió con el inicio de la temporada de cosechas, lo que incrementa la preocupación por las posibles pérdidas económicas. Los agricultores advirtieron que, si no hay solución pronta, podrían extender las protestas a la capital del país. El movimiento, de alcance nacional, busca llamar la atención sobre la difícil situación que enfrenta el campo mexicano, golpeado por la sequía, la inflación y la falta de recursos técnicos.




