
Un aparatoso accidente ocurrido la mañana del 11 de octubre en la autopista México-Puebla provocó alarma y caos vial en la región. Una pipa que transportaba diésel volcó a la altura del kilómetro 72 y posteriormente explotó, generando una enorme columna de humo visible a varios kilómetros de distancia.
Elementos de Protección Civil, Guardia Nacional y bomberos acudieron de inmediato al lugar para sofocar las llamas y evacuar la zona, debido al riesgo de una segunda explosión. Las autoridades confirmaron que el conductor logró salir con vida, aunque con quemaduras de consideración, siendo trasladado a un hospital cercano.
El siniestro obligó al cierre total de la autopista en ambos sentidos durante varias horas, lo que ocasionó un fuerte congestionamiento vehicular y retrasos en el transporte de mercancías. Vecinos de comunidades cercanas reportaron daños menores por la onda expansiva.
La Coordinación Estatal de Protección Civil inició una investigación para determinar las causas del accidente, mientras que Caminos y Puentes Federales trabajó en la limpieza y rehabilitación del tramo afectado. Este hecho reaviva el debate sobre la seguridad en el transporte de materiales peligrosos y la urgencia de mejorar la supervisión de las unidades que circulan por las principales autopistas del país.




