
En el marco de las manifestaciones del 25N y con continuidad el 26 de noviembre, el gobierno mexicano anunció nuevas acciones destinadas a reforzar la lucha contra la violencia de género. Las autoridades federales adelantaron que se está preparando un paquete de medidas más estrictas para mejorar los mecanismos de protección, reforzar protocolos policiales y aumentar los castigos a agresores reincidentes.
Durante los últimos días, se registraron movilizaciones masivas en múltiples ciudades del país, donde colectivas, víctimas y familiares exigieron resultados más contundentes, mayor presupuesto y una fiscalización más eficaz. Ante este contexto, el gobierno informó que las nuevas políticas incluirán atención más inmediata a víctimas, ampliación de refugios, digitalización de denuncias y un sistema integrado para rastrear casos activos de riesgo.
Las acciones también contemplan trabajar con gobiernos estatales para unificar criterios de actuación, especialmente en casos de violencia familiar, desapariciones y agresiones sexuales. La propuesta responde a reclamos acumulados durante años, así como a incidentes recientes que han generado indignación pública.
Paralelamente, organizaciones civiles insistieron en que el país necesita reformas profundas y no solo medidas temporales, pues los índices de violencia siguen siendo alarmantes. El gobierno aseguró que habrá seguimiento continuo y supervisión independiente.
Los hechos del día 26 reflejan la magnitud de las demandas y la urgencia de cambios reales. Las autoridades destacaron que las reformas buscan no solo atender emergencias, sino transformar de fondo el sistema de prevención y justicia, con el objetivo de reducir la violencia estructural que afecta a millones de mujeres en México.



