Sector deportivo advierte sobre impacto social de la violencia en México

Aunque el 16 de noviembre de 2025 no estuvo marcado por una competencia deportiva de alto perfil, esa fecha generó una fuerte reflexión dentro del ámbito del deporte mexicano debido al contexto nacional. La ola de protestas juveniles y la indignación pública por hechos de violencia impulsaron a federaciones, entrenadores y exdeportistas a pronunciarse sobre la vulnerabilidad que vive la juventud, especialmente en zonas donde el deporte suele ser una de las pocas alternativas para el desarrollo social.
Dirigentes de distintas disciplinas enfatizaron que la violencia afecta directamente la estructura deportiva del país. Varios clubes reportaron dificultades para entrenar en comunidades donde existen riesgos constantes, lo que limita la formación de nuevos talentos. Además, organizaciones de deporte social señalaron que muchos jóvenes que participan en equipos locales también están expuestos a entornos inseguros, lo cual los aleja de las actividades deportivas y los deja sin espacios de desarrollo.
El 16 de noviembre se convirtió en un día de llamados urgentes: se pidió a las autoridades reforzar la seguridad en unidades deportivas, canchas comunitarias y centros de formación, con el objetivo de proteger tanto a jugadores como a entrenadores. Asimismo, diversas voces dentro del deporte señalaron que el país requiere políticas más sólidas que promuevan la actividad física como herramienta contra la delincuencia, fomentando infraestructura segura, programas escolares más amplios e incentivos para el deporte juvenil.
Este clima de debate generó conversación nacional, y se planteó la idea de que el deporte, más que competencia, debe ser una columna social indispensable cuya protección es fundamental para el futuro del país.



