
El precio del oro cerró este 24 de octubre con una baja cercana al 2 %, poniendo fin a una racha positiva que se extendió por nueve semanas consecutivas. La disminución se atribuye a la toma de ganancias por parte de inversionistas y a la reducción de la demanda de refugio financiero, en medio de señales de distensión comercial entre Estados Unidos y China.
Durante la jornada, la cotización del metal precioso osciló a la baja en los principales mercados internacionales, ubicándose en niveles que no se veían desde mediados del verano. Los analistas señalaron que el comportamiento del oro refleja un reacomodo temporal, impulsado por expectativas de estabilidad económica y menor volatilidad global.
A pesar del retroceso, el oro mantiene un balance anual positivo, respaldado por la incertidumbre geopolítica y las políticas monetarias restrictivas en varias regiones. Los expertos prevén que, si las tensiones entre potencias se mantienen bajo control, el metal podría estabilizarse en las próximas semanas, aunque sin descartar nuevos ajustes por la presión del dólar y los rendimientos de bonos estadounidenses.




