Golpe de Estado en Guinea-Bisáu

El clima político en Guinea-Bisáu se tensó al máximo este 26 de noviembre de 2025, después de que un grupo de oficiales militares anunciara públicamente que había tomado el control del país, afirmando que el presidente Umaro Sissoco Embaló había sido detenido y puesto bajo custodia. El golpe ocurrió apenas días después de las elecciones generales celebradas el 23 de noviembre, un proceso que ya venía acompañado de tensiones, señalamientos de irregularidades y disputas entre diferentes facciones del gobierno.
La proclamación militar generó alarma tanto dentro del país como en organizaciones internacionales, que de inmediato comenzaron a monitorear la situación. Según los reportes, los golpistas aseguraron haber tomado varios edificios gubernamentales clave y bloquearon accesos a zonas estratégicas con el objetivo de “restablecer el orden democrático”, aunque sus acciones fueron interpretadas como una ruptura clara del orden constitucional.
Miles de personas permanecieron en sus casas ante la incertidumbre, mientras que embajadas y organismos humanitarios recomendaron extremar precauciones. Algunos sectores de la población manifestaron apoyo a los militares, argumentando que el gobierno había perdido legitimidad, mientras que otros rechazaron la intervención, temiendo un regreso a los episodios de inestabilidad que han marcado la historia del país.
Los países vecinos y la Unión Africana hicieron llamados urgentes para evitar la violencia y restituir la institucionalidad. La comunidad internacional, aunque cautelosa, expresó preocupación por el riesgo de un conflicto prolongado. Con la información aún en desarrollo, Guinea-Bisáu enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia reciente.



