
El gobierno federal anunció un paquete de reformas en materia migratoria que contempla incrementos significativos en las tarifas de visas temporales y residencias permanentes para extranjeros, junto con ajustes legales en el marco del amparo y la regularización migratoria. Bajo este nuevo esquema, la visa temporal se incrementará sustancialmente y la residencia permanente verá un ajuste similar, con el objetivo de “ordenar los flujos migratorios”, promover la formalidad y generar recursos para la infraestructura migratoria.
En su comunicado, las autoridades señalaron que los ingresos adicionales provenientes de estas tarifas serán destinados a la digitalización de trámites, el fortalecimiento de vigilancia en puntos fronterizos y la mejora del sistema de registro de visitantes. Se precisó además que los cambios formarán parte de una reforma integral que busca modernizar el enfoque en materia migratoria, alinear normas con estándares internacionales y enfrentar retos de irregularidad y seguridad.
Sin embargo, organizaciones civiles han expresado su preocupación, ya que el aumento en los costos puede afectar a personas vulnerables que buscan regularizar su situación. Algunos analistas advierten que el incremento podría generar barreras para quienes migran con fines laborales o familiares y que la efectividad dependerá de la capacidad de respuesta institucional.
Este anuncio marca un momento de transición en la política migratoria mexicana, donde la regulación, los costos y la migración se combinan en una estrategia que busca mayor control, pero también plantea preguntas sobre equidad, inclusión y eficacia en la gestión humana de la migración.




