Delincuencia utiliza envolturas de dulces para distribuir droga en escuelas de Puebla

Autoridades de seguridad en Puebla alertaron sobre un nuevo método utilizado por la delincuencia para distribuir drogas en las inmediaciones de escuelas: el uso de envolturas de dulces para ocultar sustancias ilícitas.
De acuerdo con el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, este modus operandi ha sido reportado por al menos seis municipios, entre ellos Puebla capital, Coronango, San Andrés y San Pedro Cholula, así como Tehuacán y Tulcingo.
El funcionario explicó que los delincuentes aprovechan la apariencia inofensiva de las golosinas para acercarse a menores de edad, facilitando la distribución de drogas, principalmente sintéticas, en entornos escolares.
Asimismo, se ha identificado que los puntos de venta más frecuentes se encuentran en tianguis y mercados cercanos a instituciones educativas, donde los responsables operan con mayor facilidad y discreción.
Ante esta situación, autoridades estatales y municipales han reforzado operativos de vigilancia y acciones de inteligencia para detectar y frenar esta práctica, logrando incluso la detención de narcomenudistas en distintos puntos del estado.
Sin embargo, el titular de Seguridad Pública señaló que medidas como el “operativo mochila” no pueden aplicarse de manera directa por cuestiones legales relacionadas con la privacidad de los estudiantes, por lo que se busca implementar estrategias alternativas en coordinación con el sector educativo.
Además, se advirtió que la producción de drogas sintéticas se ha vuelto más accesible, lo que ha favorecido su distribución en pequeñas cantidades y en formatos difíciles de detectar, como los dulces.
Las autoridades hicieron un llamado a padres de familia, docentes y estudiantes a mantenerse alerta, evitar consumir productos de origen desconocido y reportar cualquier situación sospechosa, con el fin de proteger a la comunidad escolar.
Este caso pone en evidencia la evolución de las estrategias delictivas y la necesidad de fortalecer la prevención y la coordinación entre autoridades y sociedad para evitar que menores de edad sean víctimas de este tipo de prácticas.




