
En la capital poblana se respira un ambiente mundialista que ha transformado calles, plazas y comercios en puntos de encuentro para aficionados al fútbol.
Familias completas participan en el intercambio de estampas del álbum conmemorativo, mientras que playeras y banderas de distintas selecciones se han convertido en parte del paisaje urbano.
La actividad comercial también ha cobrado fuerza, con tiendas deportivas y negocios locales que reportan un aumento en la demanda de productos relacionados con el torneo internacional.
Este ambiente de convivencia ha sido destacado por ciudadanos, quienes señalan que los eventos deportivos han permitido conocer otras culturas y fortalecer la identidad de Puebla como ciudad anfitriona.



